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Religiosidad popular y Semana Santa en Doña Mencía: La devoción a las Ánimas Benditas del Purgatorio durante el Antiguo Régimen (1492-1837)

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Publicado por Antonio Cantero Muñoz en El Bermejino nº 269 a 272, septiembre-diciembre 2002.

INTRODUCCIÓN

Esta comunicación pretende reflejar, las notas que definen y caracterizan la devoción a las Animas Benditas del Purgatorio durante el Antiguo Régimen en Doña Mencía, y forma parte de un trabajo de investigación mucho más amplio sobre manifestaciones de religiosidad popular desde el Siglo XV al XVIII, y que será publicado a principios del año 2003[1].

En nuestra localidad todavía está arraigada la costumbre de visitar el cementerio por estas fechas, para arreglar y adornar con flores las tumbas donde descansan nuestros difuntos, y rezar por ellos. Asimismo, esta fiesta religiosa tiene un reflejo gastronómico, pues es habitual encontrar en nuestras casas ricas gachas, que nos hacen más dulces las templadas tardes de otoño.

El tema que vamos a analizar, puede parecernos como algo que hoy no tiene mucho atractivo. Sin embargo, es evidente que en la sociedad actual el interés por lo sobrenatural se ha incrementado de forma notable. Basta con fijarse en el elevado número de publicaciones, que en cualquier quiosco podemos encontrar dedicadas a lo supra-normal. Y son muchas las televisiones locales donde proliferan los videntes, que además de adivinar el futuro nos ofrecen la posibilidad de ponernos en contacto con nuestros antepasados. De igual forma en Internet son muchas las referencias que aparecen sobre este particular, aunque a veces dejen de desear mucho su contenido[2].

Asimismo, al analizar con detenimiento y rigor esta manifestación de religiosidad popular, nos va permitir tener un mejor conocimiento de nuestro pasado, lo que nos servirá para entender plenamente nuestro presente. Pues como señala Domínguez Ortiz, ningún grupo humano mantiene su identidad propia, si desprecia su pasado al olvidar sus tradiciones.

ORIGEN Y ANTIGUEDAD DE LA DEVOCIÓN A LAS ANIMAS BENDITAS

Al día siguiente de la fiesta de Todos los Santos, la Iglesia Católica celebra el 2 de noviembre la de Difuntos, que hunde sus raíces en la Edad Media, pues fue instituida en el año 998 por San Odilón, monje benedictino y quinto abad del monasterio francés de Cluny.

Su fundamento bíblico se encuentra en el Antiguo Testamento, en un relato sobre la muerte de los soldados del ejército de los Macabeos (Mac . 12 38-46). El Purgatorio fue una doctrina formulada por los Concilios de Florencia y Trento, y lo podemos definir como el estado transitorio de purificación, necesario para aquellos que habiendo muerto en gracia de Dios y teniendo segura su salvación, necesitan mayor purificación para llegar a la santidad para poder ganar el Cielo.

La popularización del fervor religioso a las Animas Benditas en nuestro pueblo es contemporánea al de otras localidades cordobesas[3]. Se va a reflejar a través de multitud de mandas pías que le iban a ser ofrecidas, la existencia de una capilla con este título y su correspondiente representación iconográfica, así como una cofradía encargada de los actos de culto.

Existe apoyatura documental, que nos hace saber que desde el primer tercio del Siglo XVI estaba muy arraigada esta devoción, como acredita el testamento de Fernando de Padillo otorgado el 26 de agosto de 1523, donde consta una referencia expresa a las misas que le eran ofrecidas[4]:

"Yten mando que digan por mi anyma veinte misas rezadas y se paguen por las decir lo acostumbrado. Yten mando que digan por el anyma de my padre y my madre qua aya gloria, mando que se digan por cada uno diez misas rezadas, e por las anymas del Purgatorio quatro misas".

A partir de esta fecha, casi todos los mencianos a través de mandas pías, manifiestan su deseo de que se oficien un determinado número de misas por las almas de las personas que pudieran estar en el Purgatorio. Esta idea fue promovida por el Concilio de Trento, pues este ofrecimiento suponía establecer una relación entre la iglesia militante y la purgante mediante su ayuda espiritual específica, pues las oraciones ofrecidas a las Animas Benditas, era correspondidas por estas al salir de ese lugar[5].

Con respecto a las memorias perpetuas, vamos a exponer varios ejemplos que también acreditan este culto religioso. El primer testimonio, resulta de la donación de un censo hecha por Antonio de Navarrete al convento de Santo Domingo el 31 de octubre de 1583, en razón de celebrar todos los años varias misas, entre las que se incluyen dos rezadas a las Animas del Purgatorio[6]:

"Dexo a este Convento diez y seis mil mrs en el principal de un censo, sobre casas en la calle Llana, con cargo de cinco misas, una Cantada y otra Rezada en el día de la Concepción o en su octava, una Cantada de Requién y dos Resadas el día de las Animas".

Gonzalo de Navarrete que era hijo del antes citado, erigió otra fundación pía el 25 de abril de 1590. Su objeto era que se oficiaran varias misas, entre las que se incluía dos rezadas el día de Todos los Santos, poniéndose dos cirios sobre su sepultura[7]:

"Fundó una Memoria de Missa Cantada con Ministros día de San Asiclos y Victoria, y dos Rezadas la una día de Todos los Santos, y la otra día de los Difuntos, con obligación de que en dichos días Todos los Santos y Difuntos ha de ponerse dos cirios en su Capilla, que era en la que estaba el retablo de Nuestra Señora de los Apóstoles".

En parecidos términos se expresó don Cristóbal Noguera, vecino y regidor de Baena cuyo cuerpo fue sepultado en la capilla de San Pedro Mártir de Verona. En su testamento otorgado el 3 de mayo de 1587, hizo una importante donación de tierras a los dominicos, a cambio de varias misas que se dirían por su alma, y una de ellas tendría lugar el 2 de noviembre[8]:

"Xpoval de Noguera [...] mandó a este Convento una haça de pan sembrar en el Cortijo que llaman del Alférez, término de Vaena, linde por todas partes con haça de la Duquesa de Vaena con jurisdicción de agua y dehesa y lo demás que le pertenece [...] con cargo que el Convento le enterrase y por un año entero digesen cada domingo una Missa Rezada y un Responso sobre su sepultura, y cada semana perpetuamente tres Misas Reçadas con sus Responsos, y una Misa Rezada el día de la Natividad de Ntro Sr, y que el día de Todos los Santos sea el Convento obligado a poner dos cirios y decir una Missa Rezada el día de las Animas".

El último testimonio que vamos a exponer resulta de una manda pía de Bartolomé Ruiz Almoguera , fechada el 29 de mayo de 1626. Fundó una memoria de veinte misas dotada con ochenta reales, y una sería ofrecida a las Animas del Purgatorio[9]:

"fundó un patronato lego en su testamento cerrado [...] dexo a este Convento una Memoria Perpetua de ochenta reales de réditos en cada un año [...] con cargo de viente misas que se han de decir por los religiosos de este Convento todos los años; conviene a saber, quatro a el Nacimiento de Nro Señor Jesús Xpo en sus días de Navidad, tres a la Santísimo Trinidad en la Pasqua del Espíritu Santo, y nueve Misas a las nueve fiestas de Nra Sª, y una Misa por las Animas del Purgatorio".

Animas benditas

Representación de las almas purgando sus penas en el Purgatorio

LA COFRADÍA DE LAS ÁNIMAS BENDITAS DEL PURGATORIO

Al igual que las del Santísimo Sacramento, las cofradías con esta advocación tuvieron una amplia implantación en todo el territorio diocesano, pues desde el obispado se fomentó su existencia en todas las parroquias. Y al estar promovidas por las autoridades eclesiásticas, iban a carecer del respaldo popular que tenían las penitenciales.

En estos momentos, no tenemos datos concretos sobre la fecha de su fundación ni de sus estatutos. Sin embargo, a través de fuentes indirectas conocemos de su existencia durante el Siglo XVII, y que estaba organizada en cuadrillas, así como cual era la forma de obtener recursos económicos.

Su fin principal era ofrecer sufragios por las Animas que se encontraban en el Purgatorio, entendido como el lugar o estado de expiación de los pecados veniales cometidos en vida por una persona ya difunta, y que no habían sido perdonados debidamente. Normalmente se celebraban los lunes de cada semana, en un altar que con esta advocación existía en cada iglesia. Según la literatura religiosa de la época, las misas junto a la oración y penitencia, era la manera más eficaz de acortar la dura estancia de las almas en dicho lugar[10]:

"Las obras con que podemos socorrer a las Almas son en una de tres maneras: la primera y más principal es el Santo Sacrificio de la Misa: la segunda es la Oración: la tercera, todas las obras penales con que se satisface, como son la limosna, ayunos, penitencias, peregrinaciones y cosas semejantes".

Era necesario disponer de recursos económicos suficientes para cumplir este fin, y estos derivaban básicamente de la participación de la cofradía de Animas en los entierros de los mencianos, limosnas y donativos que se hacían en los testamentos, así como las cuotas que se pagaban. También se reunía dinero de las rentas agrarias y procedentes de censos.

Era importante el dinero que se obtenía por participar en los entierros. Como botón de muestra de lo indicado, en 1706 los herederos de José Roldán abonaron 27 reales por la túnica con que se amortajó el cuerpo de su padre[11]:

"Asimismo se sacan por deuda veinte y seis reales ,del balor de una túnica que dicho Luis Padillo dio de dicha cofradía para amortajar a dicho difunto, y la pagó la dicha uiuda , consta la carta de pago que queda en estos autos para justificación de estta partida".

De igual forma actuaron en 1720 los descendientes de Baltasar Rodríguez Cantero, que entregaron 12 reales de vellón por las bayetas de la cofradía que se utilizaron en la misa de cuerpo presente[12]:

"Ytendoze rreales que se pagaron a la Cofradía de las Venditas Animas de escusas que deuia el defunto , y alquiler de bayetas para el entierro".

Ejemplo de limosna resulta del testamento de don Juan de Alcalá Galiano, familiar del Santo Oficio de la Inquisición, que está fechado el 17 de junio de 1680, por importe de cien reales para sufragar los gastos de la hermandad[13]:

"Asimismo mando se dé de limosna a la Cofradía del Ssmo Sacramento de quien e sido su Hermano Maior cien reales, y otros ciento a la de las Vendittas Animas del Purgatorio, y que estos por mi albaceas y con intervención del Hermano Maior de dicha Cofradía, se dén de limosna para Misas a los Sacerdotes que fuera su voluntad, y que su recibo se ponga en el Libro de dicha Cofradía, para que en todo tiempo conste haverse cumplido mi voluntad".

De igual forma resulta el donativo hecho el 27 de abril de 1723 por Luis Pérez Padillo, que era el mayordomo de la cofradía de las Ánimas. Su cuantía eran los 114 reales de vellón que le eran adeudos por el egabrense Manuel de Cueva, como resto de una junta de bueyes que le había vendido el primero, y que estaban pendientes de pago. Con tal fin, otorgó un poder a fray Antonio Pedrajas, corrector del convento de San Francisco de Paula de Cabra, para que cobrase esa cantidad y las aplicase por misas a las Benditas Animas del Purgatorio[14].

Pero además de dinero, se hacían donativos en especie, que una vez vendidos servían para financiar las actividades de la hermandad. Así consta en la última voluntad de Juan Miguel Ortiz, otorgada el 28 de julio de 1698[15]:

"Mando de limosna a la Cofradía de Jesús Nazareno desta uilla media fanega de trigo = Y a la Cofradía de las Animas della tres zelemines de trigo".

Como hemos apuntado, también se financiaba con las cuotas abonadas por los hermanos, como nos hace saber el testamento de Juan de Arjona de 1 de julio de 1706. Y nos informa que estaba estructurada en cuadrillas, estando cada una a cargo de un cuadrillero, que era el responsable de recogerlas[16]:

"Declaro que soy hermano de la Cofradía de las Benditas Animas del Purgatorio, y quadrillero de una quadrilla de las que están formadas, y de los testamentos que son a mi cargo se están debiendo por los hermanos de mi quadrilla diferentes cantidades de marauedis , que ellos mismos dirán las que sono , y si yo debiere algo ajustada la quenta hasta que se paguen lo más pronto de mis bienes".

Las rentas producidas por los escasos bienes de su propiedad era otro de los fundamentos económicos de esta hermandad. En primer lugar un censo impuesto sobre una casa sita en la calle Sacramento, y que fue donado por Manuel Valverde Rojas el 4 de octubre de 1722, y que producía cada año 150 maravedís[17]:

"Sepan quantos esta carta vieren como yo Manuel Valverde de Rojas, vecino que soy de la villa de Carcabuey [...] otorgo y conozco que esta presente carta que hago de grazia y donación yrevocable que el derecho llama ynter vivos desde aora para siempre, a la Cofradía de las Venditas Animas del Purgatorio sita en esta villa de Doña Mencía, lo su bien a saber, un tributo de quantía de zinco mil maravedís de principal, y por ellos ziento zinquenta maravedís de renta en cada un año, que me paga Blas Muñoz de Alcaudete, vecino desta dicha villa, como poseedor de unas casas que fueron propias de Marcos López Crespo, que están en la calle que llaman del Sacramento della, [...] gozen las Venditas Animas perpetuamente para simpre jamás, concedo derecho y señorío que al dicho tributo tengo y me pertenece de hecho y derecho, cuyo zenso doy a esta Cofradía por libre sin ningún cargo ni obligazion".

Asimismo era titular de dos fincas rústicas, que fueron donadas por Pedro Borrallo a esta cofradía y la del Santísimo Sacramento. El fin de esta merced era aumentar el culto y devoción a las Benditas Animas, pues con sus rendimientos se podrían aumentar los sufragios que el día de los Difuntos, se oficiaban por las almas que estaban en dicho lugar. El primer legado tiene por fecha fue el 26 de agosto de 1752, donando una viña de fanega y media de tierra ubicada en el sitio de Pradomelgar, término de Baena, siendo Juan Gómez Moreno su mayordomo[18]:

"pareció Pedro Borrallo vezino de ella y dijo, que por quanto tiene mucho amor y boluntad a las Cofradías del Santísimo Sacramento y Venditas Animas de esta Villa, deseando tengan mayor culto y veneración, por esta razón a determinado de su propia voluntad [...] que haze grazia y donazión pura y perfecta de los que el derecho llama Yntervivos , yrrevocable a las estas Cofradías de el Santísimo Sacramento y Venditas Animas, de fanega y media de viña que tiene suya propia, en sitio de Pradomelgar término de la villa de Baena [...] la qual dicha fanega y media de viña se a de partir en esta forma = los nueve zelemines que a de tomar la Cofradía de el Santísimo Sacramento a de ser a la linde de dicho Juan Borrallo y los otros nueve zelemines que a de prezivir la Cofradía de las Venditas Animas a de ser a la linde de dicho Juan de los Santos, partiéndolas ygualmente con más lo que ubiere de lindes a dentro y asi mismo, les zedio la dicha fanega y media de viña a las dichas Cofradías desde oy día de la fecha, con el fruto de uba que tiene pendiente, cuya donazión la haze, con la condizion de que dichas Cofradías, y sus Mayor Domos que de presente son y adelante fueren lo an de administrar como suyas propias, para siempre jamás, sin que las puedan vender, empeñar ni enagenar por motibo alguno, aunque sea muy lexitimo, porque su boluntad es, el que se mantengan dichas Cofradías, cada una con la parte que dexa señalado, en esta Escritura, para que con sus frutos y rrentas, puedan adelantar el culto divino y sufragio de las Venditas Animas, y que el día de los Difuntos se haga por el Mayor Domo de la Cofradía de las Venditas Animas todos los sufragios que se pudieran aumentar con el fruto de los nueve zelemines de viña que le a donado".

La otra lo fue el 26 de septiembre de 1753, de tres fanegas de tierra y parrizal, también en el sitio de Pradomelgar, termino de Baena[19]:

"Bentta que hizo Pedro Lucena a Juan Gómez Uorrallo de tres fanegas de tierra calma y parrizal del partido de Prado Melgar, término de la uilla de Baena; cuya essra resulta que se otorgó ante Dn Juan Galiano Moreno, essno de Caudo que fue de esta uilla en el día once del mes de septiembre del año de mil seiscientos nouenta y seis; y tiene membrete que dice la mitad de dichas tres fanegas de tierra y parrizal, es de las Cofradías del SSmo y de las Uenditas Animas, porque Pedro Uorrallo dueño de ella, la donó a dichas cofradías, por essra que otorgó ante Dn Esteban de Parias essno que fue de esta uilla, en el día uiente y seis del mes de septiembre del año de mill setecientos cinqta y tres".

Ninguna de las dos propiedades aparecen reflejadas en el Catastro de Ensenada como pertenecientes a esta cofradía, y la explicación deriva de que este se terminó de realizar en Doña Mencía el 21 de enero de 1752, y como hemos visto las escrituras de donación son de fecha posterior[20].

LA CAPILLA DE LAS ÁNIMAS

Hemos señalado que en casi todas las parroquias, existía un oratorio con esta advocación, teniendo constancia documental de su existencia, en el convento parroquia de Nuestra Señora de Consolación a principios del Siglo XVII. Así lo hace saber la postrera voluntad de José Antonio de Santa Cruz, fechada el 20 de febrero de 1703, que nos informa que en la misma además de la imagen del Cristo de la Caridad , existía un lienzo que representaba a las Animas Benditas del Purgatorio[21]:

"Es mi boluntad y mando se me diga en dicho Convento un novenario de misas rezado a Nuestro Padre Jesús Nazareno, y que todas se digan en la Capilla del Santo Christo de la Caridad que se a fabricado nuevamente, donde está el lienzo de las Animas del Purgatorio, pagando la limosna que es estilo, de lo más pronto de mis vienes".

En la misma se fundó una importante memoria de misas perpetuas, por parte de don Jerónimo Ortiz Cubero y don Francisco de Gálvez Castroverde, otorgándose la correspondiente escritura pública el 5 de marzo de 1704. Este testimonio aporta valiosos datos sobre las ceremonias religiosas que en ella se celebraban, e informa del disfrute de ciertas prerrogativas por los estamentos privilegiados de la sociedad, en las manifestaciones de religiosidad popular[22].

Era prior del convento fray Juan de las Doblas, y formaban parte de la comunidad los siguientes religiosos: fray Juan Valera, subprior; fray Jerónimo Madrigal; fray Tomás Ruíz ; fray Juan de Porras; fray Cristóbal Ortiz; fray Jacinto Borrallo; fray Francisco Almenagar; fray Martín de Castro; fray Juan Jiménez; fray Jacinto de Corpas; fray Gaspar Roldán; fray Juan López Porras.

Como era preceptivo en estos casos, se realizó la correspondiente consulta entre los religiosos, y se solicitó al provincial de Andalucía que diera la oportuna autorización para ejecutar lo acordado. Tal responsabilidad era desempeñada por fray Manuel de Santo Tomás, quien la otorgó en el convento de Santo Domingo de Cádiz el 30 de enero de 1704, siendo refrendada por fray Fernando Gil, que era Lector de Prima.

Como hemos dicho, en este oratorio se encontraba una representación pictórica que representaba a las Animas del Purgatorio y junto a ella el Cristo de la Caridad. Ello ha dado lugar a que muchas veces se le designe como Cristo de las Animas, que es una expresión incorrecta, pues una cosa es la advocación concreta de una imagen, y otra es el altar u oratorio donde recibe culto religioso:

"la dicha Capilla, en el Altar que ai en ella que tiene por bocazion y título el Altar de las Animas, que tiene un lienzo donde están pintadas en el buelo del nicho donde se halla colocada la imagen y cruzifijo de Xpto de la Caridad, que es propio del dicho Convento Parrochia, adonde ha de estar perpetuamente colocado".

Asimismo, este testimonio documental delimita su espacio con detalle, haciéndonos saber que estaba junto a la de San Pedro Mártir de Verona:

"cuia Capilla esta agregada y conjunta con la que tiene advocación y título de Señor San Pedro Mártir que goza de presente en propiedad D. Jazinto Roldán Galiano, Familiar del Santo Ofizio, vezino asimismo desta Villa, que empieza desde la Pila del Agua Vendita que está en dicha Iglesia, como se entra por la puerta prinzipal della, a mano derecha y haze nave con la referida por estar juntas y agregadas con división de isnolidum para cada uno la qual".

De la lectura de las cláusulas de la citada escritura, se deduce que en razón de las muchas personas que concurrían a los actos que allí se celebraban, fue preciso ampliarla:

"Don Gerónimo Ortiz Cubero y Don Francisco de Gálvez Castro Verde, asimismo vezino desta dicha Villa, hallándose este dicho Combento Parrochia , con la determinazion hazer una Capilla para darle más lugar y conocimiento en dicho Combento Parrochia , a todos los fieles christianos por estar con grande estrechez a la asistenzia del culto divino los referidos, con su buen zelo y determinada voluntad ofrecieron el hazerla según y en la conformdad que la dispusieron y trataron en la scriptura que en dicho día otorgaron, con diferentes cláusulas, pactos y condciones".

Los gastos de su nueva fábrica fueron de 2.500 reales de vellón, y corrieron por cuenta de don Jerónimo Ortiz Cubero y de don Francisco de Gálvez Castroverde, quienes también se hicieron cargo de costear las dos bóvedas que servirían para su enterramiento:

"fabricaron los dichos Don Geronimo Ortiz Cubero y el dicho Don Francisco de Gálvez de por mitad con el balor de dos mil y quinientos reales que dieron a este Combento y Parrochia , además de la cantidad que fuese necesario para hazer dos bóbedas en dichas Capilla para sus entierros, que fue de cuidado hasta acavarlas perfectamente para su culto y benerazion , teniendo cada uno de los referidos separadas y señaladas sus bóbedas para sí y sus herederos y suzesores perpetuamente".

Don Francisco de Gálvez nos hace saber en una manda de su testamento, que fue otorgado el 10 de abril de 1718, que su cuerpo sería inhumado allí conforme a lo antes indicado[23]:

"Sea sepultado en el Convento e Yglesia Parrochial de Nra Sra de Consolación desta uilla, en la boueda que tengo mía propia señalada y determinada en la Capilla del Santísimo Christo de la Caridad, donde esta el Altar de las Animas, que también tiene otra boueda en ella los herederos de D. Jerónimo Ortiz Cubero, que la hizo con el rreferido a un mismo tiempo".

No podemos dejar de pasar por alto una de las cláusulas, que nos hace saber que por sufragar sus gastos, solamente los descendientes de los Cubero y los Gálvez tenían derecho de asiento en la capilla de Animas. Sin embargo, podían entrar en ella los demás vecinos de la localidad a celebrar los Santos Oficios, pero se quedarían siempre de pie, lo que daría lugar años más tarde a importante conflictos.

Por tanto, la fundación de esta memoria perpetua, se convierte en un elemento más de la desigualdad social tan característica de la sociedad estamental del Antiguo Régimen, reflejándose en la siguiente cláusula las prerrogativas de los estamentos privilegiados[24]:

"y asiento en dicha Capilla con sus familias, por saber con determinazion de la que a cada uno toca, declarándose así por dicha Scpritura como también el que después de las familias de los rreferidos aian de tener la libertad de poder entrar en ellas otras qualesquier personas vezinos desta Villa, así hombres como mugeres a oír y zelebrar llos Divinos Ofizios , sin que se lo puedan embarazar teniendo asiento de bancas únicamente los dichos Don Geronimo Ortiz Cubero y Don Francisco Gálvez y sus deszendientes, que solo en esto han de tener poder absoluto y derecho de propiedad, porque en lo demás ha de ser libre el uso para dicho Combento y fieles xptianos".

Serían cincuenta las misas a celebrar todos los lunes del año, por dos presbíteros dominicos, donde además, oficiarían un responso sobre la bóveda de los fundadores. Estos servicios religiosos serían ofrecidos por el alma de don Jerónimo y su esposa doña Juana Rodríguez, la de sus padres y abuelos, así como las Benditas del Purgatorio.

También se celebrarían otras seis en la Capilla Mayor con diácono y subdiácono en las seis Fiestas principales de Nuestra Señora (Purificación, Anunciación, Ascensión, Natividad, Concepción y Rosario). Terminadas estas, habría que oficiar otro responso cantado en su bóveda, con dos hachas encendidas a costa de los herederos del fundador. Su dotación económica era importante, pues consistía en un censo irredimible de 4.400 reales de principal, y sus réditos 220 reales:

"Estando conformes las dichas partes, considerando para la maior permanencia y perpetua stabilidad de la dicha Capilla, su culto y benerazion, y teniendo dominio adquirido por dicha Capilla el dichoDon Geronimo y Don Francisco, por dicha Scriptura dispusieron i otorgaron de dar renta zierta y segura, situadas en possesiones ziertas y seguras y señalándolas en cantidades de cada uno de por si, haziendo servizio a Dios Nuestro Señor y a su Santísima Madre, fundando y eligiendo Memoria perpetuamente para siempre jamás, que hizieron y pusieron en execuzion el dicho Don Geronimo impuso en virtud de dicha Scriptura por ser pacto en ella y la dicha Doña Juana su muger, la de Memoria lebantandola y dirigiéndola perpetuamente para siempre jamás en el prinzipal de un zenso de quatro mil quatrozientos reales de vellón, a favor de dicho Convento, y que este fuese irredimible para siempre jamás, a que le corresponden doszientos y veinte de réditos en cada una, a la razón de veinte mill maravedis el millar dando por fincas y fundos de las posesiones que en adelante se declararán, cuios decursos se convierten en la limosna de zinquenta y seiss Misas Cantadas".

Sin embargo, don Jerónimo Ortiz Cubero acordó después con los dominicos donar nueve fanegas de tierra, huerta y alameda sita en el Pontón, a cambio de que quedaran libres las casas de su morada sitas en la calle del Sacramento, y que estaba gravadas con la memoria anterior. Estas tierras fueron valoradas por peritos en 28.861 reales, cantidad que se distribuyó de la siguiente forma: 2.860 reales de un censo que existía antes a favor del convento; 3.030 reales del capital que anualmente se pagaba al Duque de Sessa ; 4.400 reales por las misas a celebrar en las festividades de Nuestra Señora y las cincuenta cantadas por su ánima; 11.000 reales por la ofrecida a Nuestra del Rosario. Las cantidades señaladas sumaban un total de 21.290 reales, y como la valoración de los citados predios era superior en 7.577 reales, se mandó que su importe se aplicasen en sufragar misas cantadas y rezadas, las primeras a once reales y las otras a diez[25].

De igual forma, don Francisco de Gálvez Castroverde y su esposa Doña Lucía Roldán fundaron otra el 2 de febrero de 1702, de dos misas cantadas dotadas con 400 reales de vellón, a oficiar en los días Pascua de Resurrección y Visitación de Nuestra Señora. Durante su celebración, se pondría sobre su bóveda la cruz parroquial con dos hachas encendidas y se cantaría un Responso.

Además de lo dicho, Antonio de Vera fundó en esta capilla otra memoria de una misa cantada por Pascua de Resurrección, en el altar del Cristo de la Caridad, estando dotada con 360 reales de vellón. Fue reconocida por su sobrino Juan de Vera el 19 de junio de 1701, por lo que es anterior a la indicada fecha[26].

Por su parte don Juan Gálvez erigió en 1741 una de una misa cantada a oficiar en la Pascua de Resurrección, estando dotada con ocho reales[27]. La razón que explica que fueran varias las memorias de misas por la Pascua de Resurrección, era que en esta capilla se debía de encontrar una pequeña imagen de Jesús Resucitado. Cuando se construyo la nueva fábrica a mediados del Siglo XVIII, se volvió a colocar en la misma esta efigie junto al de la Caridad[28].

Por último, el 3 de noviembre de 1739 también se fundó una capellanía por don Miguel y doña Juliana Pérez de Castro. Su objeto era la celebración de varias misas en las siguientes fechas: una ofrecida al Dulce Nombre de Jesús el 18 de enero, que sería la fiesta del estatuto de la cofradía; cuatro en las siguientes festividades de Purificación, Encarnación, Asunción y Natividad; y doce en los doce primeros domingos de cada mes.

AVATARES HISTORICOS DEL SIGLO XVIII

Durante el Siglo XVIII sigue gozando de gran arraigo la devoción a las Animas Benditas del Purgatorio, de las que vamos a exponer solo ejemplos puntuales. Así el clérigo de menores órdenes don Juan Santos Valera Roldán, al adquirir la capilla de Santo Domingo en la nueva fábrica parroquial construida entre 1737 y 1742, erigió una fundación pía para que se celebrara misa cantada en el día de Todos los Santos[29]:

"Se le donó por el Convento la Capilla de Nro. Pe Sto. Domingo, con sepultura para él, sus descendientes y las personas que el Patrón quisiese, con obligación de mantener perpetuamente el Altar de manteles, candeleros, atril, cruz, ara y velo, y poner un frontal y grada de jaspe; y a más de esto, entregó un mil y cien reales de vellón, e impuso una Memoria de Missa Cantada con Responso en el día de Todos los Santos, poniendo el Convento la Cruz Alta y dos Hachas sobre su sepulcro, y la dotó con quince reales sobre seis zelemines y medio de olivar, inmediatos a la Hermita de Sta . Catalina. Y el Convento se obligó a mantener a su costa la lámpara, que está en dicha Capilla, y concedió a dicho Dn Juan Santos y los suyos escaño con tapa y llave, en el sitio inmediato al altar".

Pedro Borrallo de Priego, en su testamento otorgado el 23 de agosto de 1753, dispuso la creación de otra de cuatro misas cantadas, una de las cuales se oficiaría el 2 de noviembre, estando dotada cada una con 18 reales de vellón[30].

A continuación aportaremos algunos datos sobre la cofradía de Animas en los años finiseculares del Siglo XVIII. Además de las formas indicadas, obtenía dinero con la demanda de limosnas que se hacían y recibían en las misas que organizaba, especialmente en la ermita de Nuestra Señora de las Angustias. Conforme al cabildo celebrado el 20 de enero de 1783, se acordó que por su escasa amplitud y por ser muchos los fieles que concurrían, la que se celebraba todos los días festivos a las doce de la mañana, tuviera lugar en la propia iglesia conventual, donde no había problemas de espacio, reflejándose de esta forma la vitalidad de la hermandad.

Este acuerdo se comunicó a los dominicos, y el prior fray Fernando Portillo dio su conformidad, siempre que los religiosos que la celebraran lo hicieran de forma voluntaria, y sin que supusiera una obligación para el cenobio[31]:

"que en la Yglesia Parroquial de esta Villa, que es la del Convento de Sto. Domingo se ha celebrado siempre por alguno de sus Religiosos en todos los días festivos la ultima Misa en la hora de las once. Y por encargo de la Hermandad de Animas, se celebra otra en estos días a la hora de la doce en la Hermita de Nra. Sra. de las Angustias, dando por su estipendio seis reales; encargándola el Hermano Mayor por lo común y ordinario a un Eclesiástico Secular del Pueblo.

En 20 días del mes de enero de 1783 la dicha Hermandad de Animas celebro Cavildo en el que resolvió que esta Misa se celebrase en la Iglesia del Convento por ser más capaz para la concurrencia de los fieles que iban a oírla; para lo cual obtuvieron el beneplácito y Licencia del Padre Prior, que lo era el M. R. P Mtro. Fr. Fernando Portillo, hoy Arzobispo de Santa Fe, el qual condescendió a la solicitud de la Hermandad baxo la protexta de que no se entendiese en tiempo alguno estar obligada su Comunidad a dicha Misa, sino que la obligación era de toda la Hermandad de Animas, aunque si permitiría que alguno de sus súbditos la celebrase siempre que la Hermandad se la encomendase, pero que nunca lo mandaría, ni impondría la carga de decirla".

La cofradía de Animas encargó al polémico vicario don Juan Pedro Muñoz que las oficiara, si bien exigió este el aumento de su estipendio de 6 a 8 reales. Pero en enero de 1792 llegaron a Doña Mencía cuatro eclesiásticos seculares franceses, exiliados del país vecino como consecuencia de la revolución burguesa que tuvo lugar en ese país, y cuya identidad era la siguiente: Juan Riou, Vicente Lepoder, Santiago Merdi, Alano Jecequelou. Los mismos carecían de recursos económicos, y por ello fueron acogidos en el convento participando con su autorización en los actos religiosos que allí tenían lugar[32].

Recibían algún dinero, de las limosnas obtenidas por las misas que celebraban a petición de algunos particulares, como pone de manifiesto el testamento de María del Carmen Roldán Muñoz otorgado en 1793[33]:

"los quatro Señores Sacerdotes Clérigos de Nación francesa, que en la actualidad residen en este Convento, aplicarán quarenta Misas diez por cada una = y de todas se pague limosna de mi caudal, a razón de quatro rreales de vellón cada una".

Para auxiliarles económicamente, don Juan Pedro Muñoz les asignó por su cuenta que oficiaran las misas que celebraba la cofradía de Animas, situación que se mantuvo hasta que los franceses se marcharon de Doña Mencía el 7 de mayo 1802[34].

Entonces el vicario acordó que lo fueran por el presbítero secular don Jerónimo García Vargas, sin consultar para nada con la cofradía, conforme al memorial dirigido al obispo de Córdoba fechado el 6 de agosto. Indicaba que el mayordomo de la hermandad no quiso decidir a cual eclesiástico le correspondía oficiarlas, por lo que actuó de esta manera, pero añadía que bajo ningún concepto les correspondía a los dominicos, con los que en aquel entonces entablaba un largo pleito ante el Consejo de Castilla[35].

A pesar de estas manifestaciones, el hermano mayor don Juan José Muñoz informó de otra forma a la silla de Osio, en el sentido que tras marcharse los eclesiásticos franceses, se trasladó al convento de Santo Domingo, y no estando fray José Díaz, el subprior designó dos presbíteros regulares para oficiarlas.

La razón de dirigirse al monasterio y no a la vicaria, a fin de que se determinase que eclesiástico le correspondía celebrar la indicada misa, venía dada por el Auto de Visita de 29 de agosto de 1794, que privó al vicario de toda intervención en la cofradía de las Animas. Asimismo, acordó que el prelado dominico guardara una de las tres llaves del arca de esta hermandad, interviniendo en las cuentas y gobierno de las mismas.

De esta forma se pone de manifiesto una vez más la singularidad del convento parroquia de Nuestra Señora de Consolación, en relación con otras del territorio diocesano, por ejercer los dominicos funciones parroquiales y cobrar los diezmos, lo que le convertía en una jurisdicción casi-exenta de la mitra cordobesa[36].

La información antes señalada la hizo saber el propio hermano mayor en memorial dirigido al obispado fechado el 3 de julio de 1802[37]:

"yo como Hermano Mayor de la Hermandad pase al Convento en el que no se hallaba el P. Prior, por haber ido al Capitulo de su Provincia, y pedí al Padre Suprior que permitiese, que dos Religiosos de su Comunidad que se habían convenido en hacerse cargo de la celebración de dicha Misa, la dixeren alternando, o como mejor les pareciere, y percibiesen el mismo estipendio de 8 reales. Y habiendo condescendido el Padre Suprior han continuando diciéndola desde el expresado día; pues aunque el Señor Vicario dirigió a mi compañero Dn Juan Joséf Cubero y a mi, dos Oficios en que nos hacia saber había nombrado para Capellán de esta misma al Presbítero Dn Geronimo García, en uso de sus facultades y Comisión que tenia, y que había consultado sobre el particular al Yltmo Señor Obispo: respondimos que ya le constaba que por Auto de Visita dado en 29 de Agosto de 1794 le había sido quitada toda intervención en la Hermandad de Animas y se mando que el M. R Mtro. Prior que por tiempo fuere, como Rector de la Parroquia tiene una de las tres llaves del Arca en que se guardan las limosnas, Libros y Bienes de esta Hermandad e interviniese en las quentas y Govierno de ella, quitando todo conocimiento a dicho Vicario; y que en este supuesto ínterin no se mandase otra cosa por SSI o por otro legitimo superior, no podían admitir el nombramiento hecho por su merced. Todo lo cual como público que ha sido en el Pueblo, le ha sido constante a Don Geronimo, como la resistencia de la Hermandad a satisfacerle el estipendio por las Missas que ha querido continuar diciendo en la hora misma en que se celebra otra en la Yglesia Parroquial por el Religioso a quien se lo ha encomendado la Hermandad; y a quien ha satisfecho el estipendio, el cual se saca del Arca en que se recogen las limosnas.

Y aunque es cierto que en la mañana de los días festivos, el hermano que pide la limosna para las Animas, se pone en la inmediación de la Puerta de esta Hermita por ser paso forzoso de todos los que baxan a la Yglesia Parroquial, no es verdad que la limosna que allí se junta se destina para el estipendio de la Misa de doze , pues toda se junta en el Arca de tres llaves, y de tiempo en tiempo nos juntamos los tres de cuyo poder están las llaves, y separando lo que corresponde a las Misas de doce que hasta entonces se han dicho, todo lo demás se entrega para misas que por Quadrante se dicen diariamente por todos los Sacerdotes del pueblo que quieren aplicar. Establecimiento que tubo principio desde que se encargó al Prior el cuidado y arreglo de la Hermandad."

Son muy escasos los datos de esta hermandad correspondientes al siglo XIX, en ello se explica por el estado de decaimiento en que se vio postrada. Fue consecuencia de la de la pérdida de sus escasos bienes raíces durante la Desamortización de Godoy, y que abordaremos en un estudio específico más adelante, así como del proceso de secularización de toda la sociedad durante esa centuria.

Memoria de misas

Memoria de misas en honor de las Ánimas Benditas del Purgatorio.


[1] ANTERO MUÑOZ, A.: "Religiosidad Popular y Semana Santa en la Iglesia Dominicana de Doña Mencía Siglos XVI-XVIII". Córdoba 2003.

[2] MATARIN GUIL, MF: Prácticas mortuorias después de la muerte, el Purgatorio. En Religión y Cultura. Tomo II, Sevilla 1999, p. 288.

[3] ARANDA DONCEL, J.: Cofradías y asistencia social en los barrios de San Juan y Todos los Santos (Trinidad). Córdoba 1990. Este autor analiza con rigor esta devoción en la ciudad de Córdoba desde los siglos bajomediavales .

[4] (A)rchivo (P)arroquial (D)oña (M)encía. Memorias, Caja 2ª, Memoria 43.

[5] LOPEZ GUADALUPE-MUÑOZ, J.: Imágenes del más allá. Culto e iconografía de las Animas en la Granada Moderna. En Religión y Cultura. Tomo I, Sevilla 1999, p. 396.

[6] (A)rchivo (C)atedral (C)órdoba. Relación de las Memorias Perpetuas de Misas Cantadas y Resadas que están fundadas y dotadas en este Convento Parroquia de Nra Sra de Consolación, según la razón que con la más exquisita diligencia se ha podido sacar de los Protocolos, escripturas y papeles que se hallan en su Archivo. Ponense según el orden de la Tabla que vino de Roma, en la Reducción hecha con Autoridad Apostólica en el año de 1730, y después las posteriormente fundada f. 3 r.

[7] ACC. Relación de Memorias Perpetuas de Misas Cantadas y Resadas... f. 22 r.

[8] ACC. Protocolo de la hacienda deste Convento de Doña Mencía, Bullas y Brebes y otros recaudos tocantes al dicho Convento y a la de su antigüedad que se hallaren en el discurso de este libro y cada cosa dellas, con el número que cada escritura señalaref. 29 r.

[9] ACC. Protocolo de hacienda deste Convento de Doña Mencía.... f. 48 r.

[10] RIBADENEYRA, T.: Todos los Santos-Las Animas. Barcelona 1790.

[11] AHPC. PNDM. Legajo 8140 Testamentarías y Tutelas. Testamentaría de José Roldán, 1706.

[12] AHPC. PNDM. Otros documentos. Testamentarías y tutelas Legajo 8141 Testamentarías de Baltasar Rodríguez Cantero 1720, f. 43 r.

[13] (A)rchivo (H)istórico (N)acional. (O)rdenes (M)ilitares. Santiago, expediente 234 de don Juan José Alcalá Galiano Venegas de Saabedra

[14] AHPC. PNDM. Francisco Muñoz de Alcalá 1723, Legajo 8118, f . 51 r y v.

[15] AHPC. PNDM. Juan Galiano Moreno 1698, Legajo 8017, f. 241 v. De igual forma se expresó Tomás de Montes en el suyo, de 20 de junio de 1703: "Declaro deuo a la Cofradía de las Animas la mitad de un majano que compré con Juan de Asensio, mando se pague lo que me tocare". Esta manda pía se encuentra en AHPC, PNDM Francisco Muñoz de Alcalá 1703, Legajo 8108, f . 95 v.

[16] AHPC. PNDM, Francisco Muñoz de Alcalá 1706, Legajo 8110.

[17] AHPC. PNDM. Mateo Gómez Moreno 1722, Legajo 8025 f . 281 r y v.

[18] AHPC. PNDM, Esteban de Parias Marín 1752, Legajo 8128, ff . 68 y 69.

[19] AHPC. Otros documentos. Testamentarías y Tutelas. Legajo 8143 Testamentaría de don Juan Santos Valera Roldán 1758.

[20] A)rchivo (H)istórico (M)unicipal (D)oña (M)encía. Catastro de Ensenada.

[21] AHPC. PNDM. Francisco Muñoz de Alcalá 1703, Legajo 8108, f . 39 v.

[22] AHPC. PNDM. Francisco Muñoz de Alcalá 1704, Legajo 8109 f 39 y ss. Este documento esta fechado el 5 de marzo de 1704, si bien se basa en otro anterior de 10 de abril de 1702. Todo lo que se expone sobre la capilla de las Animas de la Iglesia Dominicana en la presente exposición, mientras no lleve cita expresa se refiere a la citada escritura pública.

[23] AHPC. PNDM. Francisco Muñoz de Alcalá 1718, Legajo 8113, f. 21r.

[24] CANTERO MUÑOZ, A: Un monumento funerario en la Iglesia Dominicana de Doña Mencía. En El Bermejino n º 259 al 262, septiembre-diciembre 2001. En este trabajo analizamos, la razón de ser de la inhumación de cadáveres en el interior de los edificios religiosos.

[25] ACC. Relación de las Memorias Perpetuas de Misas Cantadas y Resadas deste Convento...f. 69 r.

[26] ACC. Protocolo de Hacienda deste Convento... f. 185 r.

[27] ACC. Protocolo de Hacienda deste Convento...f. 20 r.

[28] MONTAÑEZ LAMA, J.: Historia de la Iglesia Dominica de Doña Mencía.... p. 263.

[29] ACC. Libro de Memorias Perpetuas deste Convento....f. 83 r.

[30] APDM Memorias, Caja 1ª Memoria 15: "cargó y situó cuatro Memorias irredimibles perpetuas de cuatro Misas Cantadas que se han de decir en dicha Parroquia y Combento todos los años, por mi alma e intención, por los Señores Sacerdotes Religiosos desde el día de mi fallecimiento en adelante, una de ellas el día de Señor San Pedro Apóstol Santo de mi nombre, otra el día de los defuntos día segundo de Noviembre, otra el día primero de Pasqua de Navidad, y otra el día primero de enero, sin que se falte a esta obligación por unos y otros, dando por cada una Misa y Memoria de limosna diez y ocho reales de vellón".

[31] (A)rchivo (G)eneral (O)bispado (C)órdoba . (D)espacho (O)rdinario. (D)oña (M)encía 1802., Expediente de la Villa de Doña Mencía, sobre la celebración de la Misa de doce para beneficio de su vecindario a expensas de los fondos de la Hermandad de Animas 1802. Salvo que a partir de ahora hagamos otra cita expresa, todas se referirán a este documento.

[32] AHN. Consejos 15786.

[33] AHPC. PNDM. Bonoso Marcelino de Corpas 1793, Legajo 8059 f . 241 v.

[34] AGOC. DO. DM. 1802.

[35] AGOC. DO. DM. 1802.

[36] CANTERO MUÑOZ, A.: La Semana Santa de Doña Mencía (Córdoba) durante el siglo XVII. En Actas de IV Congreso Nacional de Cofradías de Semana Santa. Salamanca 2002, pp. 211-223. En esta comunicación hago referencia a las notas más características de la Semana Santa de Doña Mencía durante el Antiguo Régimen, exponiendo sus aspectos más singulares. Entre ellos las facultades que le correspondían al prior del convento de Santo Domingo en la elección de los cargos directivos de todas las cofradías y su control económico. Todo ello conforme a la Visita que hizo el obispo don Francisco de Alarcón el 3 de mayo de 1672.

[37] AGOC. DO. DM. 1802.

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